La Nota Nostra

España V…- ¡Viva Cristo Rey!.

La catedral de Murcia es increíble, Así de grandes había experimentado solo la de la ciudad de México, pero ésta es la versión original de alguna película de esas donde se andan persiguiendo sobre las cúpulas. El misticismo que embarga al entrar es algo que se tiene que sentir en persona. Al centro hay una gran construcción que se eleva unos diez metros, lo primero que se ve son columnas, por supuesto detalles arremolinados, pechos de paloma, pórticos que culminan arqueados llegando hacia arriba. Encima están los silbatos del órgano que sigue cantando después de 500 años, los colores van desde el blanco, perla, mármol y los enrejados son varillas torneadas hace siglos, estas descienden del cielo hasta el piso, y protegen cada capilla…

Ramón Quintana Woodstock

 

 

 

 

 

 

 

 

España V…- ¡Viva Cristo Rey!.

 

 

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock

 

 

 

La catedral de Murcia es increíble, Así de grandes había experimentado solo la de la ciudad de México, pero ésta es la versión original de alguna película de esas donde se andan persiguiendo sobre las cúpulas. El misticismo que embarga al entrar es algo que se tiene que sentir en persona. Al centro hay una gran construcción que se eleva unos diez metros, lo primero que se ve son columnas, por supuesto detalles arremolinados, pechos de paloma, pórticos que culminan arqueados llegando hacia arriba. Encima están los silbatos del órgano que sigue cantando después de 500 años, los colores van desde el blanco, perla, mármol y los enrejados son varillas torneadas hace siglos, estas descienden del cielo hasta el piso, y protegen cada capilla…

 

El atardecer hermoso de Murcia no se percibe por adentro de la iglesia, todo está encerrado en un pequeño mundo oscurecido y católico a solo 45 minutos del Mediterráneo; mis ojos se pierden hurgando en las arremolinadas piedras cinceladas a fuerza de hombres y de tiempo. A mi mente viene, mi madre, Soledad, Gabino, hace años que se marcharon y aun los extraño miles. Ahora estoy en el viejo continente y no puedo contarles lo hermosísimo que es el lugar, he tildado estas mejillas de marmóreas lagrimas que gritan de gusto, a donde quiera que estén, se las dedico. Ellos nunca pudieron salir de Juárez, la madre por hacer crecer a 5 críos y el otro por el cáncer de la ignorancia. Quisiera narrarles tantas cosas, pero es imposible, me queda la palabra del alma para poner letras y platicar con ustedes.

 

Es la iglesia principal de esta ciudad. La lúgubre iluminación le da un toque lánguido, enigmático, el ambiente es silencioso, aunque hay gente no está lleno, permanecen sentados frente a una de las capillas mayores y el sacristán está alistando los emolumentos sagrados, los manteles ya están puestos, en una nada, el sacerdote aparece con una estampa peliculesca: es viejo, de pelo blanco, parece delgado y su tez pálida, la voz es la de un español común que atisba la C y la S, levanta la copa, saluda con ritual masónico a los puntos cardinales y la misa comienza. Su hábito es color claro. Acaba de decir que en México fue donde comenzó a institucionalizarse la frase “Viva Cristo Rey” me sentí aludido y me hace que regrese para saber de qué va la homilía, parece que me escuchó porque ya no entiendo de que está hablando…

 

El ambiente sombrío, no permite que se advierta si es de día o de noche. La misa ha comenzado, pero no creo que sea platillo para el que escribe, eso se degusta con nobleza y el escribidor es una arrogante que cree que Dios debió haber estado en Woodstock (1969) para que el concierto fuera perfecto. No he logrado entender cuál es el frente al interior de la catedral, ya que caminas en forma circular rodeando la parte de órgano -que debe de medir fácilmente media manzana y unos 10 metros de alto-, y a ambos lados sigue habiendo capillas, grandes, chicas, medianas.

 

La composición de los interiores realmente es una exageración de decorados, todas con estilos arquitectónicos diferentes: renacentista, neoclásico, gótico, todo lo que veo me parece igual, ya que estoy acostumbrado a ver basura y mugre en mi ciudad, no distingo cual es uno y cual es el otro. Hay avisos en el exterior y por eso lo he escrito, pero son cosas a las que no tengo familiarizadas en mi cosmovisión. Perdí la cuenta, pero deben de ser alrededor de 20 capillas, todas con un diseño de arquitectura diferente.

 

Relieves, mármol, arcángeles, colores arena, blanco, oro, abundan sobre los áticos de estas, la mayoría tiene pinturas con la misma antigüedad, hay unas “más modernas” del siglo XVII, pero todas guardan esa solemnidad de colores opacos, en ocre, oscuro, café, ninguno posee el agradecimiento de las flores de Vincent van Gogh. Lo que se percibe en ellas es tristeza y sufrimiento, intuyo que los pintores eran beodos consuetudinarios, teñían los lienzos tristes, colmados de sopor, fúnebres y célibes de sonrisas.Las obras padecen de alegría, los personajes, aparecen siempre sufriendo, pareciera que había que dar lástima para ganar feligreses. Creo que lo lograron porque la gente posa frente a las imágenes, se arrodillan y se persignan.

 

Junto a mi se atravesó la pila del agua bendita, me separa medio metro, pero una españolita se postra por enfrente, se agacha como si no hubiera nadie y se hace la cruz en la frente. Como si nada, toma por un lado y se escapa a las sillas donde la misa ya estaba empezada.

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com

FB: Ramón Quintana W.

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com


Ramón Quintana Woodstock, es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Licenciado en Derecho y Licenciado en Psicología. Nació en Ciudad Juárez. Es comunicador en la radio de ésta ciudad. Escribe en varios sitios. Tres radio escuchas y dos lectores, es todo su público. Vive donde nació con un gato paseño de nombre Tino. Sugerencia: pase a ver las fotos en su face book, si gusta no opine.

Face Book: Ramón Quintana W

 


Sábado, 02 de Diciembre de 2017

Cerrar ventana