Gotera

      

De la Redacción

    Gato por liebre.
    A treinta años del primer gran fraude electoral de la época moderna, cuando Salinas despojó a Cárdenas de la presidencia, en la cocina mexicana empieza a humear de nuevo la olla de los número truqueados bajo la ya tradicional receta de 'papas a huevo'.
    El guiso, como es sabido, se cuece y sirve a la víspera, es decir, que a mes y medio de los comicios se puede decir que estamos en plena temporada.
    Es un mágico estofado que no requiere de mucha ciencia, aunque sí de muy mala leche y que, servido a millones de comensales, pretende inducir un nuevo sabor a la contienda, el del cambio radical en las tendencias de intención del voto.
    No importa cuan dispares y desventajosas sean la cifras para el candidato a favorecer, el adobo de las sumas locas siempre surte el efecto deseado, claro, a despecho de los paladares rebeldes.
    Fue el platillo servido para el calderonazo y la misma sopa fue empujada cuando el peñanietazo: a pocas semanas del encuentro con las urnas, sus preferencias se fueron a la nubes vía las encuestas de alquiler, tanto las horneadas por empresas del ramo como de las sancochadas por los medios en nómina.
    Condimentadas al gusto en las distintas mesas (Televisa, Milenio, Tv Aztecas Universal, GEA/ISA etc), aunque siempre con el chayote como ingrediente principal, las cifras para ambos, de cada uno en su momento, recibieron el abracadabra de la aproximación, luego el empate y a horas del día D, colocados por encima del puntero.
    Pues con la novedad de que para abrir boca, GEA/ISA recién ha dado inicio al guateque 2018 bajo el mismo fabuloso recetario.
    De arranque suministra atole con el dedo y regala entre 15 y 20 providenciales puntos al panista Anaya, lo coloca a sólo 4 de la cima...ragoût de rat bon appetit.


Lunes, 14 de Mayo de 2018

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