Leviatán

Gerardo el tarotero

Se trata de un personaje que hizo historia sin quererlo. Vivió en la década de los noventas en Ciudad Juárez, un tío de mediana edad con tintes de mago pero en realidad se asomaba más a lo ritualístico. El tipo pedía que se quitaran los zapatos al entrar a su casa que también servía de consultorio. Me cuentan que la alfombra que los descalzos pisaban era color roña y que no se sentía nada bonito caminar encima de ella.

Varias guarapetas transcurrieron y el Walter Mercado local cuando ya estaba bajo la influencia de las caguamas gritaba “ahora si, vamos a encuerarnos todos” a lo cual nadie respondía por obvias razones de compostura social. Además nadie estaba tan buenote como para enseñar el torso, la gente lo ignoraba pensando que hablaba en broma sin embargo aseguran que su lépera propuesta llevaba dardos contaminados de morbosidad. 

Ramón Quintana Woodstock

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gerardo el tarotero

 

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock

 

 

 

Se trata de un personaje que hizo historia sin quererlo. Vivió en la década de los noventas en Ciudad Juárez, un tío de mediana edad con tintes de mago pero en realidad se asomaba más a lo ritualístico. El tipo pedía que se quitaran los zapatos al entrar a su casa que también servía de consultorio. Me cuentan que la alfombra que los descalzos pisaban era color roña y que no se sentía nada bonito caminar encima de ella. Varias guarapetas transcurrieron y el Walter Mercado local cuando ya estaba bajo la influencia de las caguamas gritaba “ahora si, vamos a encuerarnos todos” a lo cual nadie respondía por obvias razones de compostura social. Además nadie estaba tan buenote como para enseñar el torso, la gente lo ignoraba pensando que hablaba en broma sin embargo aseguran que su lépera propuesta llevaba dardos contaminados de morbosidad.  

 

La gente ubicaba a Gerardo el tarotero como un soberbio y arrogante, todo sabía, de todo opinaba, además acompañaba sus dichos con una fiesta de movimientos con los brazos que todos lo ubicaban desde buena distancia. Pareciera ser que no era bienvenido en algunas partes y esa era la señal para no acercarse. Sin embargo ya sabemos lo que pasa: apenas se destapa una cerveza y aparecen como aladinos aquellos que tienen fama de lacerar las hieleras y hacer cosas bochornosas.

 

Existió un lugar llamado el Cronopios, amenizaban las noches los hermanos Montañez con su catálogo de rock clásico. El lugar era peculiar porque se trataba del sótano de una casa, había que bajar una escalera, adentro todo era a mediana luz pero aun así se miraban las tuberías de PVC que atravesaban por el techo. Una de tantas noches de juerga andaba el tarolero espantando a los noctámbulos, pareciera que tenía hormigas en el horno. Vestía sus pulseras y colguijes de protección por todas las extremidades. En uno de los tantos malabares que realizaba cuando estaba bebido, solía colgarse de los árboles, a falta de ello, escogió el lugar equivocado para colgarse de uno de los tubos, aquel no resistió y se partió en dos, entonces un gran kilataje de eses fecales cayó sobre su testa bañándolo por completo y dejándolo como dulce garampiñado.

 

Recapitulemos: era un soberbio porque leía el tarot, se encargaba de proteger a la gente diciéndole su futuro, creía ciegamente en lo que hacía que hasta descalzaba a los visitantes para no entorpecer las energías de su hogar, usaba collares para protegerse de las envidias y lo más importante, vivía de eso, era su negocio y le creían a Gerardo.

 

No tengo duda que AMLO ganará la elección, pero lo siento soberbio, de repente suele ser un tarotero que unge, limpia y protege y perdona a cualquier prianista que se le acerca, luego lo santifica y ya está listo para ser morenista. Solo espero ver el momento en que se le caiga la caca encima, si le pasó a Gerardo el tarotero que leía el futuro, no quiero imaginar lo que le sucederá a AMLO que es un simple mortal que come en las fondas y dice vivir de forma sencilla.

 

La moraleja es: no importa quien seas, a cuantos ritualices y los unjas, o la soberbia que te traigas, tampoco importa lo omnisapiente que te creas, y aunque te protejas de las envidias y pretendas limpiar las energías negativas, en cualquier momento te puede caer la mierda encima.

 

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com

FB: Ramón Quintana W.

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com


Ramón Quintana Woodstockes Licenciado en Derecho, Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Licenciado en Psicología, con maestría en Investigacion. Es oriundo de Cd. Juárez en la zona poniente-periferica. Es comunicador en el IMER, fotgrafo de ocasión y columnista por necesidad. FB: Ramón Quintana Woodstock. El-mail: refrigerador97@hotmail.com

 


Viernes, 18 de Mayo de 2018

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