Gotera

        

De la Redacción

    Eran de lengua.
    Tomar el dolor como estandarte y echarse a los hombros la demanda de seguridad del ciudadano, es un papel que el ahora gobernador desempeñaba bien en campaña, digamos que casi casi a la perfección.
    Se le humedecían los ojos con las madres de las desaparecidas y víctimas de feminicidio, y aseguraba con la convicción de un juramento que ahora sí habría gobierno para hacer justicia, y mucha.
    Las buscaba, se tomaba las pesarosas fotos y las subía al feis; ahora las evita, en Palacio les manda decir que no está; o que no las oye, si en la calle es.
    No se diga de la vista gorda en cuanto a la matanza.
    Hace como que no la ve cuando ocurre en lo general con más de cien ejecuciones por mes; y en lo puntual, para muestra la reciente masacre de once jóvenes en Pradera de Oasis, y ni media palabra.
    Algunos dirán con razón que Corral ya ni retóricamente es el que fue, el que ponía plazo, con día y hora, a los maleantes para que dejaran de escupir fuego
    Y es que seguros nadie, ni siquiera sus policías ministeriales: dos muertos y dos heridos en cuatro ataques distintos en Juárez y Chihuahua...en un sólo día.


Jueves, 09 de Agosto de 2018

Cerrar ventana