DesdeJuarez

żEl gran golpe?

Yo no sé si la autoridad esta torcida o los reporteros no saben hacer notas. Pero me queda muy claro que cuestiones tan obvias dejan en evidencia que ni en los casos más sencillos, la autoridad hace su trabajo de manera correcta.

Ahora entiendo porque la Dirección de Limpia no quita los pendones de los postes ni cobra las multas correspondientes, no tienen la capacidad intelectual para hacerlo. Así de sencillo.

Juan Hernán III Ortíz Quintana

 

 

 

 

 

 

 

¿El gran golpe?

 

 

 

 

Por Hernán Ortiz

 

 

Yo no sé si la autoridad esta torcida o los reporteros no saben hacer notas. Pero me queda muy claro que cuestiones tan obvias dejan en evidencia que ni en los casos más sencillos, la autoridad hace su trabajo de manera correcta.

 

Ahora entiendo porque la Dirección de Limpia no quita los pendones de los postes ni cobra las multas correspondientes, no tienen la capacidad intelectual para hacerlo. Así de sencillo.

 

Lo digo porque si los especialistas en investigar crímenes y prevenir delitos tampoco muestran ser muy brillantes dejando tantos cabos sueltos que harán del caso que comentaré algo que se olvidará por completo.

 

Para entender lo absurdo hay que verlo de bulto. Cada día, había nueva información.

 

Tres empleados de la empresa de traslado de valores Fortec, evitan los protocolos de seguridad y el resultado es el robo sin violencia de tal vez tres millones de pesos. Al parecer uno era cómplice de los ladrones, los otros dos ¿sólo fueron omisos?

 

Al día siguiente la policía municipal detuvo tras una persecución una camioneta blanca donde viajaban tres personas, entre ellas una mujer. Llevaban un muerto envuelto en cobijas.

 

La siguiente nota hablaba de que la mujer era cómplice del ladrón que robó el camión de Fortec. Ella de diecisiete años, conducía el auto y su marido de veinte años, entro a robar los tres millones y medio que quedaron en el camión blindado sin vigilancia y estratégicamente estacionado donde las cámaras no lo pudieran filmar.

 

Apareció un nuevo cómplice. ¿Dónde estaba? No lo sé. ¿Estuvo todo el tiempo pero sólo no se reportó en la primer nota? Tal vez. También apareció una herida en el cuello de Odalis, la chica de 17 años, que confesó el crimen y dijo que un guardia de Fortec era cómplice. ¿Qué pasó con los guardias de Fortec? Nada, romper los protocolos cuando se pierden tres y medio millones de pesos no es sospechoso para nadie. Al parecer uno ya está prófugo.

 

¿Por qué mataron al ladrón? Al parecer llamó a un amigo para regalarle diez mil pesos y presumirle el robo. El amigo se puso avaricioso e invitó a un “antro” de la Gómez a la pareja de ladrones. ¿Por qué en un antro dejan entrar a una menor? No lo sé. Después el amigo llama a su hermano y un primo de los cuales toma el mando y control, sea lo que sea que signifique esto, para matar al ladrón con cuchillos que compraron porque no pudieron conseguir una pistola. No es broma, así dicen las notas de periódico.

 

La policía capturo a los asesinos dos, que luego fueron tres por el delito de inhumación. Pues el delito de asesinato no estaba en flagrancia. Me imagino que al encontrar el cuerpo, preguntaron qué hacían con él y los presuntos decían, no pos ahí estaba, yo no sé quién lo mató. Oiga, pero es su vehículo, ¿y eso qué? Yo no lo maté. ¿Quién fue? Pos sabe…

 

Las notas luego empiezan a profundizar en detalles. Como por ejemplo que cuando se dio la persecución, los asesinos y ladrones del ladrón, aprovecharon para tirar una maleta con millón y medio de pesos por la ventana. ¿Para qué? ¿Para ir más rápido? ¿No sería mejor deshacerse del cadáver? Después de la captura los policías regresaron a buscar la maleta pero esta ya no estaba. Al parecer el sueño de alguien de encontrarse una maleta con dinero se hizo realidad.

 

¿De cuánto fue el robo, de tres y medio millones, lo recuperado o de cinco millones, contando el maletín que arrojaron por la ventana quién sabe por qué razón?

 

Hasta el momento Fortec, una empresa especializada en el traslado de valores no ha podido determinar el monto, siete días después del robo.

 

La historia se narra en las notas del periódico llena de traiciones y engaños. Un tercer cómplice del asesinato que no aparecía en la primera nota. Una cicatriz que hizo de Odalis una víctima, no una cómplice y eso al parecer le perdona la investigación del robo. Eso no queda claro. Una empresa de valores que tarda una eternidad en contar y no tiene control sobre los protocolos de seguridad de sus guardias armados. Dinero que desaparece…

 

Todo se complicó de dos situaciones un evidente y burdo autorobo, y un evidente asesinato. Las deficiencias terminarán en impunidad. La impunidad es un motivante para cometer más delitos. Inspira.

 

Si los casos más simples no los puede resolver la autoridad es evidente que acciones que requieren capacidad logística, conocimientos especializados y voluntad de devengar el sueldo tampoco las puedan realizar. Limpiar las calles, prevención del delito, educación media superior (el maestro de inglés de mi hijo traduce Granola como big wave), multar a los que cuelgan pendones, controlar el comercio informal, transporte público digno, bachear, mantener las tuberías de agua y drenaje y más cosas requieren de gente capacitada… y es evidente que en esta ciudad es más importante darle un puesto a un amigo que a alguien que haga su labor.

 

No importa si es el gobierno del estado o del municipio, hasta ahora han demostrado que no saben hacer bien su trabajo, pero sí cobrar.

 

 

 

Hernán Ortiz
jhiiio@hotmail.com

jhortiz@uacj.mx

 

 

No al despojo de la tierra.
PARTICIPA:
http://noalcercoenlomas.wordpress.com


 

 Hernán Ortiz, Maestro en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y antropólogo por la Universidad Veracruzana. Actualmente  desempeña como Docente Investigador en la UACJ y es director de la Organización Ciudadanos por una Mejor Administración Pública (http://www.cimap.org.mx)

 

 


Martes, 25 de Septiembre de 2018

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