Gotera

   

De la Redacción

    Agüita milagrosa.
    Contra todo mandamiento de protección a la salud, a la vida, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (Jmas) continúa con su campaña de corte del suministro a los cientos de familias a las que el salario ínfimo no les alcanza para cubrir el recibo.
    Operada como la 'caja chica' del gobierno estatal, bajo una ¿filosofía? ajena de humanidad, la descentralizada aplica el credo del mercader, se conduce como vil desplumadero, pues de lo que se trata es de obtener la máxima ganancia con la menor inversión.
    No importan los preceptos internacionales y mucho menos la Ley de Agua del Estado de Chihuahua que prohibe matar de sed a los ciudadanos y dejarlos sin el líquido suficente para la higiene, el saneamiento o la desinfección.
    Por eso, porque no se le desinchan ni tantito, la proprivada asociación se pasa por el arco del triunfo el formal llamado del Cabildo en su solemne última sesión: frenar el corte de agua a las cuentas de uso doméstico.
    De oídos sordos, el consorcio no repara en la inhumanidad que encierra despojar del agua a los más pobes entre los pobres juarenses.
    Obran sus gerentes como aquellos que dicen que nunca se sabe si se volverá a estar frente a una máquina de hacer dinero,  por lo que --en otro uso de la frase del gober--... se andarán yendo mucho a la rechindaga 'los que menos tienen, menos saben y menos pueden'.


Jueves, 15 de Noviembre de 2018

Cerrar ventana