Gotera

    

De la Redacción

    Con toga de manta.
    Estremecidos en lo hondo de sus apacibles y tiernos espíritus, los ministros del Poder Judicial no han soportado tanta sucia injuria y así, hechos la indignación pura, se han visto compelidos a dirigirse a la perrada para aclarar que no viven como reyes, que si mucho son modestos príncipes.
    Que no son 600 mil, sino nada más 583 mil y pico de pesos los que ganan al mes, salieron a rectificar los integrantes de la Suprema Corte.
    Y que así con un sueldo de casi 20 mil pesos al día --ahora sí que a mil por hora--, apenas y si les alcanza para mal vivir, aunque disfrutan además de una decena de distintos bonos, compensaciones, extras y otros arrimadijos que les cubren no solo el celular y el desgaste por estrés, sino hasta las mediasuelas y el quitacallos.
    Alegan en su defensa (TEPJF e INE incluidos) que si se les llega a bajar un sólo peso, ellos perderán su halo de integridad, quedarán a expensas de la corrupción, es decir se verán tentados a pedir moches y limosna.
    Así, sin el dinero que les de tranquilidad, independencia y soberanía, ya no podrán garantizar ser los hombres rectos, honrados y ¿justos como hasta ahora?
    Y pues que necesitan continuar en esa cima salarial para poder en emitir fallos limpios y chulos de bonitos como cuando avalaron el "haiga sido como haiga sido" electoral que llevó a Felipe Calderón al poder. O más reciente, la convalidación del fraude en las elecciones para gobernador en Puebla.
    En fin, que se les haga justicia porque...pueden ser peores. (véase el enclave del poder judicial en Brasil, Argentina, Paraguay, etc. con sus golpes de estado).


Jueves, 13 de Diciembre de 2018

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