cabezal
Ciudad Juárez | Dólar: COMPRA -VENTA -Suscribase Suscribase

Trasfondo

Ley de seguridad, vuelta al autoritarismo

 

Carlos Murillo González

Culpable o no, ahora tu libertad está en juego
Eduardo Cisneros
 

El fascismo trata afanosamente por establecerse de manera legal en México de mano de la clase política, esa amenaza permanente de hombres y mujeres sin escrúpulos capaces de escupir a su madre o vender la patria si es necesario con tal de seguir mamando del poder. La criminalización de la sociedad no sólo lleva en marcha lo que tiene Calderón de presidente espurio, ahora también será una excusa para reprimir cualquier manifestación legítima u antigubernamental.


Más Trasfondo

Juego de Ojos

¡Nunca más!


Miguel Angel Sánchez de Armas


En memoria de Bashir Shariff. Me descubrió en Roma y se despidió en

Kuala Lumpur. ¡Descanse en paz! Mi amor a Zee y a los niños.


El 27 de enero es el día internacional del recuerdo de las víctimas del Holocausto. Creo que todo el año debiera serlo. Debemos aprender del pasado. Hay que prohibir el olvido. En el Yad Vashem de Jerusalén, en el Museo del Apartheid en Johannesburgo, en los memoriales en Riga, Auschwitz, Mauthausen; en el testimonio del Gulag soviético; en el recuerdo de los Laogai de la “revolución cultural” china, está la memoria, única defensa contra las bestialidades en las que nuestra especie incurre cíclicamente y “justifica” con las más terribles doctrinas.


Más Juego de Ojos

 

MarcaPasos

LA NECESIDAD DE ORGANIZARNOS PARA EL PLEBISCITO: EN FAVOR O EN CONTRA, DEL PROYECTO JUÁREZ ILUMINADO


Leobardo Alvarado


SOBRE EL PLEBISCITO aprobado por el Instituto Estatal Electoral para que sean las y los ciudadanos quienes decidan si desean el proyecto Juárez Iluminado, vale recordar la historia local reciente.

El año 2005 se buscó el referéndum para impedir que se llevara a cabo lo que coloquialmente se conoció como "Ciudad Vallina"; o la propuesta del desarrollo del Plan San Jerónimo. Entonces el Congreso Local negó esa posibilidad, pese que de las alrededor de 44 mil firmas que se necesitaban para avanzar el proceso, las y los ciudadanos que participamos de aquel momento logramos recabar más de 55 mil firmas.[1] En este sentido es importante reconocer el papel preponderante que tuvo el Consejo Ciudadano por el Desarrollo Social donde confluíamos diversas organizaciones de la sociedad civil.
 


Más MarcaPasos

 

desde
España


¿Es VOX un peligro para la democracia española?

Germán Gorraiz Lopez

VOX sería un agente patógeno que podría arrasar con los principios de la sui generis democracia formal española al poseer un ADN dotado de la triple enzima tardofranquista (mantenimiento de la unidad indisoluble de España ,control estricto de la inmigración y retorno al pensamiento único heteropatriarcal”.

Vox y el cambio cualitativo

El puzzle inconexo del caos ordenado puede esbozarse mediante la llamada “Teoría de las Catástrofes” del científico francés René Thom y se basaría en dos conceptos antinómicos para intentar “comprender el orden jerárquico de la complejidad biológica”. Así, el concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a un sistema que permanece estable aunque registre un cambio, principio que trasladado a la esfera política se traduciría en la Reforma del Régimen del 78 sin alterar sus principios esenciales (Monárquico, jacobino y neoliberal), tesis que defenderían los partidos del establishment dominante del Estado español (PP, PSOE y Ciudadanos). En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibro interno y se crea una situación nueva (Nuevo Régimen Tardofranquista), tesis defendida por VOX.


Más desde España


Por los caminos de Sancho

Belicosos


Renward García Medrano


Es difícil entender la lógica de los políticos; a veces ni ellos la entienden y se limitan a repetir patrones de conducta que funcionaron hace cincuenta años.  Algunos tienen un espíritu camorrista y suelen estallar con facilidad –“son de mecha corta”, dicen sus amigos– pero por motivos del todo incomprensibles, no dan la cara; agravian, calumnian, descalifican, desprestigian a sus adversarios, pero jamás mencionan sus nombres, como si quisieran evadir la responsabilidad de sus palabras.

Este lenguaje zahiriente pero indirecto, pudo ser útil a mediados del siglo XX, cuando había un partido hegemónico y un sistema piramidal de ejercicio del poder político, en el que un exceso verbal podría ser muy costoso. Pero en el siglo XXI y en un país que tuvo una transición democrática profunda y pacífica, el doble lenguaje de otros tiempos suena tan artificial como sonaría Shakira si quisiera adoptar el estilo de Libertad Lamarque. 

Los políticos de otros países tampoco suelen ser confiables, pero son menos barrocos. Lula, por ejemplo, tiene un talante optimista y llama a las cosas por su nombre; la actitud de Obama es abierta; destila eficacia y claridad. Pero el panismo en el poder sigue estancado en el rencor social soterrado que sale a la luz en el discurso ambiguo pero de una violencia emocional intimidante.


Más por los caminos

 

 

 

 
Juego de Ojos
 

 

El oficio de Manuel Buendía

Una mañana de primavera hace más de 30 años, coincidí en el vestíbulo de la Cancillería en la torre de Tlatelolco con Félix Fuentes, ya entonces un viejo reportero. Tomamos el elevador. En el trayecto hablamos de Manuel Buendía, asesinado unos años antes en circunstancias que hoy permanecen oscuras.

Félix, quien se formó en La Prensa, me confió que lamentaba haber estado en el bando de los cooperativistas que organizaron el golpe de mano que echó a Buendía de la dirección editorial del diario. Buendía había sacado al rotativo del cieno de la nota roja para llevarlo al ateneo de los grandes periódicos nacionales, hazaña no menor.

Miguel Angel Sánchez de Armas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El oficio de Manuel Buendía

 

 

 

 

Miguel Angel Sánchez de Armas

 

 

 

          Una mañana de primavera hace más de 30 años, coincidí en el vestíbulo de la Cancillería en la torre de Tlatelolco con Félix Fuentes, ya entonces un viejo reportero. Tomamos el elevador. En el trayecto hablamos de Manuel Buendía, asesinado unos años antes en circunstancias que hoy permanecen oscuras.

 

          Félix, quien se formó en La Prensa, me confió que lamentaba haber estado en el bando de los cooperativistas que organizaron el golpe de mano que echó a Buendía de la dirección editorial del diario. Buendía había sacado al rotativo del cieno de la nota roja para llevarlo al ateneo de los grandes periódicos nacionales, hazaña no menor.

 

          Recuerdo sus palabras: “No supe entender su proyecto. ¡Él hubiera hecho de mi el mejor de los periodistas!” Luego guardó silencio. Llegamos al piso de la conferencia y nunca lo volví a ver.

 

          Recordé a don Félix porque hace unas semanas presentó un libro, titulado “¡Reportero!”, en donde imagino narra sus andanzas en el oficio y en las redacciones. En el evento, el columnista de 86 años reconoció en Buendía a su maestro en el oficio. “Me recibió como él era, con sus grandes gafas oscuras y un sarcasmo que sólo él tenía”, reporta El Universal.

 

          Las notas no dicen si también reveló su participación en la conjura en contra de su director, pero habla bien de él que lo recuerde como mentor. Todavía andan por ahí exreporteros de La Prensa que en aquellos años se amotinaron contra el inflexible profesionalismo de Manuel Buendía. Ganaron y su recompensa fue un gris desempeño profesional.

 

          ¿Qué tenía Manuel Buendía que tanto escozor levantaba en aquellos jóvenes? Como director, nunca cejó en su empeño por impulsar un periodismo sustentado en información investigada y comprobada, limpia prosa y ética inquebrantable. Era un jefe generoso, pero también implacable.

 

          En interés de la historiografía y para refrescar la memoria de algunos viejos periodistas, recupero porciones de comunicados con los que en 1963 acicateaba a los redactores de La Prensa para alcanzar la excelencia profesional. Pero como esto suponía trabajo, sudor y lágrimas, deberes no siempre bien recibidos, una asamblea de la cooperativa lo puso de patitas en la calle.  

 

          Jefatura de Información

          La Jefatura de Información tiene la obligación básica, elemental, de echarse a la búsqueda de asuntos que resulten informaciones exclusivas para La Prensa. Esto todos los días. Pero, además, debe vigilar que los redactores que traba­jan el domingo tengan para este día un asunto especial.

 

          Resulta imposible “inventar” este asunto el mismo domin­go o siquiera el sábado. Así no es posible escribir jamás algo que valga la pena. No señores. Todos los que estamos aquí hablamos el mismo lenguaje profesional y estamos perfec­tamente de acuerdo en que los asuntos especiales se pien­san, se trazan, y se trabajan con varios días de anticipación. Y tampoco nos vamos a leer, entre gitanos, las líneas de la mano unos a otros. Es decir: ningún redactor podrá engañar al Jefe de Información o, al Director, presentando notas de boletín como el “asunto especial” que se ordenó; y tampoco, la noticia -NOTICIA, insisto- puede ser sustituida por un guiso casero... y peor aún cuando ese guiso ni siquie­ra es original sino tan sólo un refrito. Abandonemos, pues, el refugio de las disculpas o de las mañas del oficio y entre­guemos nuestro esfuerzo -nuestro permanente y gran es­fuerzo- a mejorar la información de nuestro diario. Les ofrezco que la Dirección estará particularmente atenta al cumplimiento de los señores redactores que trabajan el domingo.

 

          Dimensiones y calidad de las notas

          Más de una vez, y con vehemencia, les he pedido ayuda permanente para resolver los problemas de espacio. Des­graciadamente debo admitir que la mayoría sólo se pre­ocupa de esto durante unos días, y después... vuelven a las andadas.

 

          Hemos dicho: grandes notas, sí; notas grandes, no.

 

         Todos saben cuáles son y por qué existen las presentes limitaciones de espacio. No voy a extenderme, pues, en este punto. Pero aun cuando no se dieran esas circunstancias, aun cuando el espacio nos sobrara, protesto a ustedes que jamás decidiría atiborrar el diario de notas descomunales, jamás resolvería yo sustituir la calidad por la cantidad.

 

          He enviado a ustedes cartas en que se examina el aspecto de técnica de periodismo referente a la brevedad y a la concisión. He dicho con toda claridad que nadie les pedirá nunca que supriman los datos importantes de una información; vamos: ni siquiera los datos un tanto secun­darios, pero que prestan vivacidad a la narración, o que dan el toque ágil, etcétera. Sería una monstruosa necedad la del que se atreviera a decir que, por acatar esta orden de la Dirección, su nota desmereció ante la de otros diarios. Repito: sólo un necio podría afirmar esto. Y no sólo merece ser llamado necio, sino incompetente, por que quien carezca del poder de síntesis no puede ser llamado periodista.

 

         Formación profesional

         Es preciso, señores, que cada uno de nosotros admita francamente lo que, por otra parte, es realidad ineludible de nuestra profesión: el periodista no termina de hacerse. Nuestro perfeccionamiento es brega cotidiana. Hasta el último día de nuestra existencia estaremos transformán­donos. Es un mentiroso ególatra el que afirme que ya alcanzó la cumbre de su perfección y que desde ahí va a ejercer el magisterio sobre inferiores que lo rodean, o que a su torre de marfil no puede llegarle una sola amonestación, un solo señalamiento de imperfecciones.

 

          ¿Qué debemos hacer para transformarnos en buenos redactores, o de buenos en mejores? ¿Cuál es el camino para adquirir un estilo vigoroso y ágil? ¿En qué consiste el secreto para superar las imperfecciones -grandes o pequeñas- de nuestro estilo actual?

 

          Bueno, la verdad es que todos conocemos el camino y el secreto. Partamos de que el estilo es parte imitación y parte creación. En otras palabras: no hemos inventado nada; pero sobre cimientos que consideramos dignos de adoptar, hemos edificado lo propio, lo que lleva impreso el sello de nuestra personalidad.

 

          Cuando empezamos a escribir, lo hicimos siguiendo -consciente o inconscientemente- un molde, a veces ínte­gro, a veces formado por fracciones de varios. Y a veces, con el transcurso del tiempo, es ya imposible precisar cuál fue la influencia dominante que recibimos, o las fuentes originales en las que abrevó nuestro estilo. Pero lo cierto es que esas fuentes, esas influencias, están ahí, inmersas en nuestro modo particular de manejar el lenguaje.

 

          Creo que, si esto es así, debemos mantener el espíritu sensible y en contacto con los modelos que ahora -con la experiencia adquirida- podemos seleccionar mejor, a la luz de nuestros propios conocimientos, para tomar -no servil­mente, sino con instinto creador- aquellos datos pri­marios, aquellos gérmenes, que se transformarán más tarde en frutos de nuestro propio árbol.

 

          Dominio de la técnica periodística

          El solo hecho de ser redactor de La Prensa presupone el conocimiento y dominio de la más depurada y moderna técnica periodística.

 

          En efecto, ¿quién de ustedes ignora cómo debe redac­tarse la entrada de una nota?

 

          Sin embargo, he venido observando que algunos de ustedes abandonan con frecuencia las normas bien sabidas de objetividad, concisión, fuerza expresiva, etcétera, para caer en formas o estilos fofos, desvaídos, y, en suma, total­mente impropios del tipo de periodismo que estamos obli­gados a practicar todos los días y en cada una de nuestras notas.

 

          Este vicio del estilo determina un decaimiento general en las informaciones y coloca a nuestro gran diario en eventual desventaja frente a un competidor que publicó las mismas notas pero cuidadosamente redactadas.

 

          Además -y es lo que quiero destacar en esta ocasión- ­tal deficiencia en la redacción representa un peligro cons­tante. Una nota mal hecha, en la cual ni el primer párrafo ni el segundo expresa lo fundamental de la noticia, puede fácilmente inducir a error al encargado de determinar la importancia que debe darse a una nota en el formato del periódico.

 

          Expliquemos: el Director -que lógicamente no dispone de tiempo para leer hasta la última línea- examina el primer párrafo y acaso el segundo. Con esto, él cree haber captado la importancia de la nota y procede inmediatamente a señalar el sitio que ocupará: segunda plana, tercera, déci­ma... o el cesto de la basura.

 

          Pero, ¿qué sucede cuando un ingenioso redactor decide jugar a las escondidas? Puedo contestar relatándoles lo que me ocurrió hace un par de semanas; eché al cesto una información que al día siguiente -¡oh, vergüenza!- vi destacada en los demás periódicos. Y es que nuestro in­genioso redactor -según comprobé al revisar tardíamente la nota, de principio a fin- había escondido lo importante de la información... ¡en la segunda o tercera cuartillas!

 

          Convengo en que a veces los redactores nos enfrenta­mos a verdaderos problemas de información. Llegamos al periódico con hojas y más hojas de apuntes y nos sentimos naufragar en un embravecido mar de datos a cuál más importante y llamativo. ¿Qué hacer en esos difíciles momentos? Una sola cosa: meditar antes de escribir nada.

 

 

 

22 de septiembre de 2019.


  

☛ @juegodeojos  â˜› facebook.com/JuegoDeOjos â˜› sanchezdearmas.mx

 

 

Miguel Ángel Sánchez de Armas

jdosemanal@yahoo.com

sanchezdearmas@gmail.com

juegodeojos@gmail.com

Tuit: @sanchezdearmas

Blog: www.sanchezdearmas.mx

 

 

 -------------------------

Miguel Ángel Sánchez de Armas. : Profesor del postgrado en comunicación de la Universidad Iberoamericana, campus Ciudad de México. Doctor en comunicación por la Universidad de Sevilla. Autor de diversos libros, entre ellos Apuntes para una historia de la televisión mexicana; El enjambre y las abejas: reflexiones sobre comunicación y democracia, y En estado de gracia. Conversaciones con Edmundo Valadés. Fundador de la Revista Mexicana de Comunicación y de la Fundación Manuel Buendía, A.C. Ha sido conferencista en universidades del país y del extranjero y tiene numerosas participaciones en congresos nacionales e internacionales. Ejerce el periodismo desde 1968. Su columna semanal “Juego de ojos” se publica en México, Estados Unidos, Sudamérica y España.

 


  Imprime este texto


Más Información de Juego de Ojos

¡Nunca más!
Mercaderes de la muerte
Una vida en el karroo
De adjetivos y lugares comunes
Esa montaña...
La venganza de los Asturias
Ensalada invernal
Recuperar el pasado
Ve y dilo en la montaña
Jesús Blancornelas, in memoriam
El judío errante
Un amigo de Dios
El reportero más joven de México
Problemas en el patio trasero
Aquel dos de octubre
Visita al palacio verde
Un ranchero cuentacuentos
La risa, remedio infalible
El oficio de Manuel Buendía
Septiembre

 
PUBLICIDAD
MÁS INFORMACIÓN

Celebran en la UACJ
el Día del Nutriólogo
| Portada
Aseguran municipales un kilo
de cristal oculto en paquetería
| Portada
Permanecerán cerradas oficinas del
Gobierno Municipal el próximo lunes
| Portada
Arde un 'vochito'
sobre Paseo de la Victoria
| Portada
Detienen a cuatro de los “Aztecas” por el
delito de homicidio en grado de tentativa
| Portada
Asomo de lluvia y
vientos fuertes: PC
| Portada
Ejecutan a tres hombres y lesionan a
uno más en Cerrada de los Cipreses
| Portada
Se integra ''Va por Chihuahua''
al ''Colectivo Ciudadano Chihuahua''
| Portada
| Gotera
Dan muerte gatilleros a joven
en la colonia San Antonio
| Portada
Acribillan a morir a un
joven en la colonia Monterrey
| Portada
Matan gatilleros a dos y lesionan
a un tercero en la Elías Calles
| Portada
Balean, asesinan a una pareja
en la colonia Luis Olague
| Portada
Torturan y matan a balazos
a joven en la Elías Calles
| Portada
Matan gatilleros a un hombre
en un crucero de la colonia Morelos
| Portada
Asesinan a balazos a joven
en colonia Aguilas de Zaragoza
| Portada
Al hospital tras intento de
ejecución en el Camino Real
| Portada
Ejecutan a tiros a una pareja
afuera de Río Grande Mall
| Portada
¡Nunca más!
| Juego de Ojos
Afirmaciones sin sustento
| chileKNqueso


Gotera

   Gobernar para el 20.

   Se entretiene en el Palacio, sale por ahí a la orillas de la ciudad, también a jugar golf o si mucho, a pasear a pueblos vasallos de los alrededores.

   No le cuadra para nada el noroeste ni el sur y mucho menos el norte, digamos el 80 por ciento del territorio.

   Claro, le desagrada la sierra donde los gavilleros del narco toman pueblos e incendian vehículos y viviendas, como sucedió apenas dos semanas.

   Desde luego que le frunce la nariz a la frontera donde la sangre fluye, y a chorros.

   Acá donde hace una y dos semanas ocurrieron los asesinatos impunes de un superdeportista y una activista y pintora, Alejandro e Isabel, ambos estudiantes de la UACJ.

   Acá donde nomás de sábado a domingo fueron ejecutados en distintos rumbos de la ciudad...otros quince anónimos juarenses.
 


Más Gotera

Leviatán

“Muerte al violador premio a la infidelidad”


Ramón Quintana Woodstock

 

“Muerte al violador premio a la infidelidad”… “nada de sostén, nada de pastillas que las tome él”

…en la década de los 80s sorprendió la lirica de esta rola que invadía el ambiente iberoamericano, sobresale porque no eran tiempos de rebelión femenina, eran tiempos de guerrilla y devaluación económica; la palabra “empoderamiento” aun no aparecía en el diccionario del género y cuando todo parecía revuelto entre la juventud descarriada de los ochentas, esta pieza en castellano le daba dirección a tantos desheredados que buscaban en el rock en inglés un pivote de escape.



Más Leviatán

La Nota Nostra

Mi 1º de enero y David Leonardo

 

Ramón Quintana Woodstock

 

A mí izquierda está una pareja de sexagenarios, el señor llegó quitando las servilletas que estaban en la barra de forma arrogante, las aventó a un extremo, su pareja viste a la moda, “muy buchona” pero el cuerpo no le favorece, no obstante, lleva jeans blancos y botas cafés que recubren sus chamorros. Su cara arrugada y colmada de maquillaje, la hacen ver forzada, sus grietas faciales se evidencian más porque es blanca, en sus dedos porta varios exuberantes anillos y sus uñas son guindas, las cuales no brillan nadita….

 

Mediometro

¿Por qué no hay obra pública importante de Gobierno del Estado en Ciudad Juárez?
No hay dinero, como afirma el gobernador
Represalia por no haber votado por el PAN
Como dice Corral: es "lo que Juárez merece"
Se guarda el dinero para la campaña del '21
Porque el gober se volvió 'chihuahuita'
Se usa el presupuesto para 'cultivar' voto panista
Demasiado dinero en propaganda oficial
Se da el recurso a grupos y asociaciones 'azules'
No alcanza porque funcionarios tienen supersueldos
     Resultados

DesdeJuárez

Por la participación, mi dedo en la nariz

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

¿Se puede cambiar el gobierno desde adentro? No sólo es una pregunta, es una tentación y una que debe ser analizada con cautela.

Me llaman activista. No me gusta. Pero tal vez por eso es común que mucha gente se acerque y me diga lo que piensa que debe hacerse, antes escuchaba y sentía la responsabilidad de llevar su punto de vista a cualquier espacio de debate. Desde reuniones en redes de Organizaciones de la Sociedad Civil, hasta en reuniones con funcionarios o líderes de otros sectores como el académico o empresarial. Después empecé sólo a sentirme incómodo, pues la opinión de quién ve la situación desde fuera, siempre es fácil, pero nunca considera la mediación entre distintas ideologías, la necesidad de recursos para elaborar un proyecto, el confrontar el desvío de los mismos para atender otras prioridades, el incontenible y muchas veces incompatible correr de los tiempos políticos, electorales, sociales, culturales y coyunturales. Hoy, mejor les sugiero que si tienen una buena idea la realicen, gestionen o impulsen por su cuenta. Hago lo que considero correcto, recibo comentarios y aprendo de la sabiduría ajena, pero reconozco que no soy representante de nadie. Claro, a menos que haya una línea jerárquica.


Mas Juárez

Sindéresis

Afirmaciones sin sustento

 

Francisco Flores Legarda

 

“Águila, no pierdas tu tiempo
tratando que te enseñe a volar una tortuga.”

Jodorowsky


La descalificación es un arma política usada y tolerada, es parte del juego. Por eso es infrecuente que los dimes y diretes lleguen a los tribunales para sancionar el vituperio. Para eso hay una arena específica reconocida, la de los medios de comunicación, la prensa.

Cuando se llega al gobierno con un proyecto claramente definido y expuesto, sin importar su orientación, es normal la reacción de quienes encuentran afectados sus intereses personales con el proyecto en curso. Después de varios decenios concentrados en adelgazar los derechos sociales, las urnas decidieron ponerle fin a esa política y se levantó la animadversión de los que resultaron afectados por el cambio de sentido.


Mas información

 

 

© Copyright 2020, Arrobajuarez.com.
direccion@arrobajuarez.com